Soy usuario del servicio de transporte público -llámese bus- para todo lado, el echo de no poseer vehiculo propio conlleva a trasladarme por este medio que algunas veces es bueno, bonito y barato, y otras veces no.Puedo rescatar decenas de situaciones divertidas vividas en mis viajes, pero hoy quiero que lean la que más he vivido.
Es un hecho que por ser hombre y vivir en una comunidad machista me lleva a ceder mi espacio a personas con discapacidad, adultos mayores, mujeres embarazadas, niños -en fin a todos- y aunque la mayoría de las veces lo hago con todo el amor del mundo, otras veces las hago de muy “mala gana”.
En mi último viaje de Tucurrique a Cartago le cedí el asiento a una persona mayor, yo sabía que él iba a viajar una distancia corta y creía que tendría mi asiento de vuelta en un periodo de al menos 10 minutos, así que esperé de pie en el pasillo junto a él y cuando llegó el momento de que el descendiera del automotor le ayudé a levantarse (en este momento el bus estaba en su máxima capacidad, iban muchos de pie), pensé en retomar mi asiento pero cambié de opinión en el instante en que una joven empujaba a todos contar de obtener tan deseado asiento; sonriente empujaba a todos, decía: “voy por ese asiento” y hacía el ridículo frente a todos.
Situaciones como estas he presenciado por montones y la mayoría protagonizadas por mujeres de entre 20 a 40 años.
Otra vez, estaba en los cafetales de Orosi después de un día de trabajo, hablando con mis compañeros de jornada, descansando sobre mis dos sacos de café; en eso llega una señora con un saco en el hombro, lo deja caer y dice:
Parece que aquí no hay HOMBRES!!!Responde uno de mis compañeros
Hombres si hay, lo que no hay es voluntad!Que alguien me explique en que consiste la “Liberación femenina”, por favor.
Si le da tanta pereza jalar el café, entonces ¿Por qué coge tanto?
Eso que ud dice es demasiado cierto! las mujeres tienen un doble discurso de liberación femenina vrs comodidad.!
ResponderEliminarMae, eso siempre pasa, Eric tiene razón y no hay que ir tan lejos... Solo hay que hacer un poco de mente y recordar alguna amiga cercana que nos haya dicho alguna conchada cuando le conviene...
ResponderEliminaraplike las del mono mario y hagase el dormido en el bus, infalible!!!!!!
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