Otro día como rutero, llegamos a un establecimiento parecido al anterior, con un amplio mostrador, pero este era un poco mas moderno porque si tenían calculadora (Ji, ji, ji...). El negocio no era tan amplio como para necesitar 3 dependientes, pero allí estaban y mientras yo esperaba al dueño para concretar alguna venta una señora pide a uno de los auxiliares:-Regáleme tres tejas de mortadela sin chileCreo que la especificación de la señora era muy clara y el joven que atendía acató la orden muy bien.
- Colocó una bolsa en el mostrador (para el aseo, no sea que la corte donde ponen el dinero y los artículos sucios)
- Encima de la bolsa la mortadela
- Y sacó el cuchillo (Nótese que en ningún momento se lavó las manos, así que pensé que era obvio que se iba a colocar unas bolsas como guantes, como he visto en muchos lugares, pero no fue así)
- Comenzó a cortar la primera tajada de mortadela, cuando iba a la mitad del corte se comenzó a inclinar la tajada, entonces con la palma de la otra mano la sostuvo para poder terminar el corte (¡Asco!)
Aquí es donde me pregunto ¿Porqué la señora no se quejó de esta situación? ¿Será que así somos la mayoría de los “ticos”? Porque tenemos fama de ser unos “dejados”.
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